Generación eléctrica avanza con viento en popa

Con la reciente entrada en operación de la planta eólica Tila Wind, en Tilarán, y la construcción de ocho proyectos privados entre 2015 y 2017, Costa Rica duplicará la generación de electricidad a partir del viento.

“Tila Wind y esas ocho plantas adicionales, en proceso de construcción, aumentarán la capacidad eólica del país de 194 MW a 393 MW en el 2017, lo hará que la generación de electricidad a partir de energía eólica pase de 7{35a9e689fde632ddc9e695173d9a729bbcb91113ec219093f35ff8ca4c3cd351} a 10,5{35a9e689fde632ddc9e695173d9a729bbcb91113ec219093f35ff8ca4c3cd351} en el país”, comentó Javier Orozco, coordinador del Sistema de Expansión del ICE.

El funcionario agregó que, “para dimensionar lo que esto significa veamos el caso de Alemania. En ese país, potencia mundial en promoción de energías limpias y con una desarrollada industria fabricante de equipo eólico, este recurso aporta actualmente un 8{35a9e689fde632ddc9e695173d9a729bbcb91113ec219093f35ff8ca4c3cd351} de la generación eléctrica”.

Orozco explicó que la generación eléctrica a partir del viento es de gran beneficio para Costa Rica, porque su mayor producción se da entre diciembre y marzo, época que coincide con la estación seca, cuando disminuyen los caudales de los ríos.

Esto permite reducir el uso de derivados del petróleo para la producción eléctrica. Actualmente, el país cuenta con 9 plantas de generación eólica, incluyendo Tila Wind; la mayoría de generadores privados independientes, salvo Tejona (ICE), Los Santos (Coopesantos) y Valle Central (CNFL). Está prevista la construcción de 7 plantas privadas, entre 2015 y 2016, y otra de la CNFL que fue adjudicada recientemente.

Pionero

Orozco explicó que el desarrollo de energía eólica ha sido posible por el interés del ICE, que en los años 80 investigó la factibilidad de utilizar este recurso para generar electricidad. Esto colocó al país como pionero y único en Latinoamérica en investigación e instalación de plantas eólicas durante mucho tiempo.

Entre 1996 y 1999 entraron en operación las primeras tres plantas privadas y en el 2002 Tejona del ICE. Luego se construyeron Guanacaste (privada, 2009), Los Santos (Coopesantos, 2011), Valle Central (CNFL, 2011) y Chiripa (privada, 2014).

Este año, además de Tila Wind (marzo), arrancarán Orosi y Vientos del Este. En el 2016, está prevista la entrada en operación de Altamira, Campos Azules, Mogote, Vientos de la Perla y Vientos de Miramar. En el 2017 estará funcionando además el proyecto Mandela. Todos estos proyectos son privados, salvo Mandela que pertenece a la CNFL.

La energía generada por estas plantas eólicas la compra el ICE al amparo de la Ley 7200, que contempla dos modalidades de contratación: compra de energía a plantas privadas de hasta 20 MW y a centrales de hasta 50 MW, con la particularidad, en este último caso, de que al final del contrato las obras son traspasadas al ICE por la modalidad BOT (Build, Operate and Transfer, por sus siglas en inglés).

El aprovechamiento de los recursos renovables para producir electricidad le permite a Costa Rica contar con un suministro eléctrico confiable, basado en una diversidad de fuentes limpias (hidroeléctrica, geotérmica, eólica, solar y biomasa), el cual ha sido motor de progreso y de protección de los recursos naturales del país.