En Guanacaste, el talento costarricense está contribuyendo al desarrollo de semillas de algodón más productivas, resilientes y sostenibles. Desde su Estación de Investigación y Desarrollo de Semillas, Bayer impulsa una operación que combina ciencia, conocimiento local y compromiso ambiental con alcance global.
Con cerca de tres décadas de trayectoria, la Estación cuenta con más de 50 colaboradores permanentes y genera alrededor de 200 oportunidades de empleo adicionales durante los períodos de mayor actividad del cultivo. Su equipo acumula cerca de 500 años de experiencia en algodón, integrando capacidades técnicas, agronómicas y científicas desarrolladas en la región.
Desde Costa Rica, esta experiencia aporta a la red global de innovación agrícola de Bayer mediante la evaluación de nuevas variedades de algodón con mayor rendimiento, mejor calidad de fibra y una respuesta más eficiente a los desafíos del campo.
El compromiso con la sostenibilidad también es parte central de la operación. La Estación protege más de 30 hectáreas de áreas naturales, promueve el uso eficiente del agua, la conservación de la biodiversidad y prácticas alineadas con la agricultura regenerativa. Además, ha recibido reconocimientos como el Programa Bandera Azul Ecológica y la certificación de Carbono Neutralidad por varios años consecutivos.
“Cada empleo generado, cada oportunidad de desarrollo para las comunidades y cada avance en investigación reflejan nuestro compromiso de contribuir a una agricultura más productiva, resiliente y sostenible. Nos sentimos orgullosos de que el talento costarricense tenga un papel tan relevante en la agricultura del futuro”, señaló Adrián Vargas, gerente de la Estación de Investigación y Desarrollo de Semillas de Bayer en Costa Rica.
Desde Guanacaste, Bayer demuestra que la innovación agrícola también se cultiva con talento local, visión sostenible y compromiso con el futuro del campo.

