Santa Cruz se declara santuario de las semillas criollas

En reconocimiento y homenaje a las familias agricultoras quienes han cultivado, defendido, conservado y disfrutado las semillas criollas; con los sabores y saberes asociados, el Concejo Municipal de Santa Cruz en coordinación con la organización Sol de Vida, acordó declarar a Santa Cruz, santuario de aquellas semillas vivas, sanas, naturales, libres, no alteradas genéticamente y no patentadas.

La decisión fue adoptada tomando en cuenta que se trata de semillas que son base de su alimentación, de sus medicinas, y forman parte de la biodiversidad y cultura que han heredado, y les corresponde defender para sus familias, comunidades y para las generaciones que todavía no han nacido.

Como acto de declaratoria pública, el pasado 20 de junio, en el Parque de Santa Cruz; se llevó a cabo una actividad donde se presentaron muestras de semillas, plantas y arbolitos; así como alimentos y productos orgánicos del cantón, que fue complementado con música, canciones, testimonios, poemas y retahílas.

Los miembros del Concejo acordaron además que durante el año se promoverán estudios científicos, se incentivará el cultivo e intercambio de semillas y productos, así como el consumo de alimentos más saludables para las personas y para el ambiente.

Algunos antecedentes y criterios que la Municipalidad y la organización Sol de Vida, junto a familias agricultoras y otras instituciones tomaron en cuenta para hacer esta declaración son:

  • En Santa Cruz todavía disfrutamos de una cantidad y variedad de semillas criollas.
  • Muchas familias aún conservan, cultivan y protegen sus semillas, en sus patios, huertas y parcelas. Y todavía hay personas que saben cómo hacerlo.
  • Las semillas han sido heredadas de nuestros ancestros, de generación en generación. La privilegiada posición de nuestro país en Mesoamérica ha permitido el intercambio natural y social de semillas y alimentos, tanto entre nuestras comunidades como con los países y regiones vecinas.
  • Muchas personas adultas, la mayoría de jóvenes y casi todos los niños y niñas en la actualidad no conocen la riqueza en semillas que aún tenemos.

Añaden que es nuestra responsabilidad conocer lo que aun tenemos, revalorar y proteger la rica biodiversidad para heredarla a las futuras generaciones, porque fue la base de nuestra alimentación y medicinas naturales -esencia de nuestra cultura- valores que seguimos perdiendo con comidas “chatarra” y medicinas importadas