Playa Sámara impulsa turismo educativo con llegada de estudiantes daneses

La comunidad de Playa Sámara, en Nicoya, dio un paso importante en su estrategia por atraer nuevos segmentos turísticos, esta vez enfocados en estudiantes europeos que viajan a Costa Rica para combinar estudios con inmersión cultural.

Este avance se concretó luego de que la Asociación de Desarrollo Integral de Playa Sámara (ADI-Sámara) firmara una alianza con el Dansk Studie Center (DSC) de Dinamarca, lo que permitió la llegada de jóvenes daneses interesados en conocer las bellezas naturales del distrito y vivir una experiencia educativa en un entorno rural costarricense.

En su sitio web oficial, el DSC describe a Costa Rica como “la tierra donde todos gritan ‘Pura Vida’”, destacando sus montañas, selvas, playas y biodiversidad. La institución, fundada en 1998, se especializa en programas grupales en el extranjero para estudiantes, un sector que -según el medio especializado Entorno Turístico- mueve millones de dólares a nivel global y genera miles de empleos.

Una oportunidad para la comunidad

Patrick McGoey, presidente de ADI-Sámara, explicó que esta alianza marca “un primer paso” hacia la apertura de Sámara a más organizaciones educativas internacionales.

Según McGoey, Playa Sámara fue seleccionada por su entorno natural, ambiente seguro y ambiente comunitario. Además, destacó que la reciente remodelación del salón comunal —que ahora funciona como aula para los programas— fue clave para concretar el acuerdo.

El dirigente comunal afirma que el proyecto traerá beneficios directos a la población local, especialmente a jóvenes en situación de vulnerabilidad. “Como empresario hotelero entiendo cómo ofrecer una buena experiencia al visitante, y ahora puedo usar esas fortalezas en beneficio de la comunidad”, señaló.

Lo que viene

ADI-Sámara anunció que ya se logró ampliar el convenio con el DSC, de manera que en los próximos seis meses llegarán más grupos estudiantiles, quienes permanecerán en la comunidad al menos 60 días.

Este impulso, aseguran, podría abrir la puerta a que Sámara se convierta en un destino atractivo para más iniciativas de turismo educativo provenientes de Europa y otras regiones del mundo.