Un laboratorio mostrará técnicas contra la degradación de suelos

La Finca Los Mollejones, en Coris de Cartago, se convertirá en un laboratorio donde escolares, agricultores, productores y miembros de grupos que trabajan en favor del ambiente aprenderán a desarrollar técnicas para evitar la erosión y la degradación de los suelos.

La propiedad de 24 hectáreas servirá como área de trabajo para realizar prácticas de conservación de suelos, sembrar leguminosas y árboles, hacer una terraza, construir una barrera o cerca viva, un rompeviento, diseñar una curva de nivel, aplicar abono compost o formar una gaveta.

Según datos de la Alianza Mundial por el Suelo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, siglas en inglés) un área de suelo fértil del tamaño de Costa Rica se pierde cada año en el mundo debido a la sequía, la deforestación y el cambio climático.

Las cifras del Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (PNUMA) indican que el 35 {35a9e689fde632ddc9e695173d9a729bbcb91113ec219093f35ff8ca4c3cd351} de la superficie de los continentes puede considerarse como áreas desérticas o degradadas.

La jornada educativa en Los Mollejones está coordinada por un grupo de instituciones que se han aliado para trabajar unidas por la conservación de los suelos del país: la Asociación Costarricense de la Ciencia del Suelo (ACCS), la Comisión Asesora sobre Degradación de Tierras (CADETI), la Alianza Mundial por el Suelo de la Organización de las Naciones para la Alimentación y la Agricultura (AMS-FAO), el Centro de Investigaciones Agronómicas de la Universidad de Costa Rica, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

Impacto mundial

Floria Bertsch, Presidenta de la ACCS comenta que anualmente el manejo incorrecto del suelo provoca que por el efecto de la erosión en el mundo se pierdan 24 millones de toneladas de suelo que equivalen a tres toneladas por habitante.

“Nuestro país tiene la particularidad de que a pesar de ser pequeño, su diversidad en topografía, clima y materiales, ha hecho que tenga una variabilidad de suelos muy grande. Esto permite tener mucha diversidad en la producción agropecuaria, pero igualmente, muchas formas en que también se puede degradar o perder el suelo; por eso, en la actividad que estamos organizando mostraremos técnicas sencillas que se pueden desarrollar para evitar esos impactos negativos”, explicó la Presidenta de la ACCS.

Bertsch indicó que la erosión de apenas dos centímetros de suelo en una hectárea, equivalen a la pérdida de unas 25 vagonetas de tierra.

“Las pendientes pronunciadas y la alta pluviosidad, son factores naturales que incrementan la erosión; pero si estos factores se unen a un mal manejo del suelo, como por ejemplo, suelos desnudos sin cobertura, una preparación para la siembra inadecuada o un mal trazado de caminos, resultan en una combinación desastrosa para este recurso tan importante. Otros problemas como compactación por pastoreo y mecanización, se unen a la lista de causas que degradan y que repercuten en la pérdida del recurso suelo”, destacó Bertsch.