La transparencia como signo de los tiempos

El pasado ocho de mayo, Luis Guillermo Solís juró como Presidente Constitucional de la República y acto seguido pronunció su primer discurso del cual vale la pena extraer algunas ideas que señalan el derrotero de la nueva administración.

Quizá que una de más interesantes sea el de convertirse en un servidor de los costarricenses lo que queda claramente establecido cuando dijo: “He jurado, frente a ustedes y por ustedes, observar y defender la Constitución y las leyes de la República y cumplir fielmente con mis deberes. Lo haré con determinación y esmero, con sencillez, frugalidad y transparencia, consciente de la enorme responsabilidad que cabe a quien no aspira a otra tarea más alta y más digna que la de ser el primer servidor de las y los costarricenses”.

Es importante resaltar la decisión del mandatario de actuar con honestidad cuando afirma que “el poder que ha sido depositado en mis manos no es ni un cheque en blanco ni una patente de corso” así como su intención de ser un líder humilde lo que resume así: “Cuando me equivoque, corríjanme; cuando me pierda, búsquenme; cuando flaquee, denme fuerzas. Si no les escucho, reclámenlo; si les abandono, si no estoy ahí cuando más me necesiten, si usurpare con aviesa intención la confianza depositada en mí con tanta generosidad por un pueblo que demanda honestidad y buen gobierno, repúdienme”.

También es digno  señalar su compromiso de “gobernar de acuerdo  con tres virtudes supremas de la política: la sensatez, la honradez y la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace”.

Además llama mucho la atención el deseo del Presidente Solís de mantenerse abierto al dialogo como lo deja  de manifiesto en esta expresión: “Despojados de todo dogmatismo y práctica sectaria, y desterrando cualquier clase de revanchismo partidario, dialogaremos con todos los grupos políticos, fuerzas productivas, movimientos, poblaciones y sectores sociales que estén dispuestos a impulsar la transformación del país con espíritu ecuménico, tolerante y respetuoso de la diversidad que caracteriza a la sociedad costarricense de nuestros días”

El deseo del mandatario de hacer un gobierno transparente que, se compromete a rendir cuentas de todos sus actos en forma puntual, precisa y oportuna también parece ser un elemento esperanzador, de cara a las dos administraciones anteriores.

“En esta nueva Administración, el pueblo tendrá la posibilidad de escrutar, día a día, nuestras acciones, así como de señalar y censurar nuestras omisiones, para exigir las rectificaciones que correspondan”.

Refuerza este concepto con su deseo de que “el despacho presidencial- funcione como una gran vitrina o “casa de cristal”, que permita al ciudadano examinar y escrutar el desempeño de quienes administramos el Estado”.

Finalmente es  meritorio el deseo del Presidente Solís Rivera de rescatar de la quiebra a  la Caja Costarricense del Seguro Social cuando afirma: “También resulta estratégico asegurar la estabilidad financiera y el mejoramiento de los servicios de la Caja Costarricense del Seguro Social, tarea prioritaria de esta nueva Administración. Cuando dije en campaña que “con Costa Rica no se juega” quise advertir sobre los peligros que se ciernen sobre ésta, una de nuestras instituciones más preciadas y emblemáticas. Al jurar hoy como Presidente de la República reitero mi compromiso con la Caja Costarricense de Seguro Social, piedra angular de nuestra paz y antorcha que debe seguir iluminando, con creciente eficiencia y devoción, el camino de Costa Rica hacia el desarrollo”.

Guanacaste a la Altura no duda que las palabras del nuevo mandatario llevan el deseo de gobernar con mayor sensibilidad social, pero implican una tarea  titánica que también tiene que ver con el equilibrio de la finanzas publicas, la reducción de la pobreza, del desempleo y el deteriorado estado de la infraestructura al cual parece haberlo puesto especial interés cuando su primer decreto es para intervenir varios puentes y atender quebradas de importantes rutas nacionales  que son  potencialmente peligrosas.

Ahora vendrá el periodo de los cien días o luna de miel entre Gobierno y gobernados que sin duda será seguido con atención y expectativa.

No se olvide señor Presidente que los medios de comunicación social, en particular los rurales o alternativos somos parte importante en el éxito de la comunicación de las políticas y acciones de Gobierno que merecemos ser apoyados y sustentados con la publicidad gubernamental.