Ingreso real de las personas jóvenes retrocedió a niveles del 2010

  • Desempleo de larga duración en personas jóvenes es casi tres veces superior al de las personas adultas.

El Colegio de Ciencias Económicas, manifiesta su preocupación por las condiciones de las personas jóvenes en la economía costarricense, especialmente, las dificultades que enfrenta la juventud para encontrar trabajo, pues aun cuando forman parte de la población ocupada, sus condiciones laborales no son las deseables.

Según se observa en las líneas rojas del gráfico 1, el ingreso real promedio de la juventud en el empleo, prácticamente no ha variado en los últimos trece años. En el periodo 2010-2015 osciló en valores alrededor de los ?313.191 y desde el 2020 hasta la fecha cerca de ?312.287 Muy por debajo del salario mínimo actual de una ocupación no calificada, que corresponde a ?352.165.

Esto significa que el poder adquisitivo de las personas jóvenes, se ha mantenido estancado, a pesar de que la economía sigue creciendo y de que el ingreso bruto de la juventud aumentó un 45,1%, es decir, cerca de ?110.000. Además, a pesar del aumento en el costo de la vida, este incremento no se ha visto reflejado en mayor poder adquisitivo. 

Por otro lado, el gráfico 2 muestra el comportamiento del ingreso por hora de los jóvenes en colones corrientes y constantes. Entre el tercer trimestre del 2019 y el cuarto trimestre del 2020, los jóvenes experimentaron una caída del 18,1% del ingreso por hora real, en parte provocado por el impacto de la pandemia. Una caída similar de 16,1% se puede ver entre el tercer trimestre del 2021 y el cuarto trimestre del 2022, provocada principalmente por la alta inflación que no se ha visto compensada por aumento en los ingresos.

Los datos de la Encuesta Continua de Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) al tercer trimestre de 2023, también nos muestran que la tasa de desempleo de las personas jóvenes (22,6%) es 3,8 veces superior a la de las personas adultas (6,0%). También, la tasa de desempleo de larga duración, que corresponde a un año o más en que la persona deja de laborar, es casi tres veces superior en las personas jóvenes que en la población adulta.   

Para el economista del Colegio de Ciencias Económicas, Luis Vargas, como país se deben generar oportunidades para que las personas jóvenes tengan acceso a más y mejores empleos. Para ello, se deben ampliar las oportunidades para la juventud en el mercado de trabajo, al tiempo que se siga invirtiendo en su formación.

“No podemos permitirnos que los jóvenes no se inserten plenamente en la vida económica y esto los lleve a refugiarse en actividades ilícitas como el crimen organizado y el narcotráfico. El Colegio tiene la mayor anuencia a trabajar en una hoja de ruta para atender con prioridad la condición de los jóvenes en la economía”, indicó Vargas.