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Elementos filtrados por fecha: Jueves, 21 Octubre 2021

Dada la actual disponibilidad de dosis de la vacuna de AstraZeneca y el tiempo transcurrido desde que las personas pertenecientes a instituciones de primera respuesta completaron su esquema de vacunación contra COVID-19, la Comisión Nacional de Vacunación y Epidemiología (CNVE) acordó que las y los funcionarios de entidades de primera respuesta que hayan completado esquema, ya sea con AstraZeneca o Pfizer, puedan, de forma voluntaria, recibir una tercera dosis de AstraZeneca.

Esta tercera dosis se podrá colocar a partir del 25 de octubre, seis meses después de haber completado el esquema de vacunación de dos dosis.

La CNVE reiteró que esta tercera dosis es completamente opcional y que previo a su recepción se le debe aclarar a las personas interesadas que actualmente no existe evidencia científica publicada sobre la efectividad de este tipo de vacuna como tercera dosis, pero tampoco sobre consecuencias negativas. No obstante, los miembros de la Comisión fueron enfáticos en que sí existe fundamento científico para el beneficio potencial cuando se combinan vacunas de vector viral replicante (como AstraZeneca) con las de tecnología ARN mensajero (como Pfizer).

En otros temas la CNVE acordó ampliar las vacunas aprobadas para ingreso de turistas, incluyendo aquellas avaladas por la Organización Mundial de la Salud, además de las aprobadas por las agencias reguladoras estrictas, previamente ya admitidas. Esto aplica para aquellas personas que al encontrarse completamente vacunadas contra COVID-19 (15 días posteriores a completar esquema de vacunación) pueden ingresar a nuestro país sin adquirir el seguro médico, requisito obligatorio para todos los individuos que no cumplan dicha condición.

Publicado en El País
  • La Encuesta Nacional de Hogares 2021 revela también que del nivel de pobreza extrema en la región Chorotega es de 8,5%.

De acuerdo con la, efectuada el pasado mes de julio, el nivel de pobreza alcanzó un 23,0 %, lo que equivale a 383,5 mil hogares. Respecto al 2020 disminuyó en 3,2 puntos porcentuales (p.p.), esto es cerca de 36 mil hogares menos que en el año anterior. No obstante, la incidencia de la pobreza es superior a la del 2019 cuando se estimó en 21,0 %, y es la segunda más alta calculada en la serie de encuestas Enaho (desde el 2010), solo superado por la estimación del año 2020.

Dentro de la pobreza general, se estima que los hogares en extrema pobreza alcanzan el 6,3 %, 0,7 p.p., menos respecto al año anterior, en términos absolutos significa 8,4 mil hogares menos que en el 2020. Pese a esta caída, el nivel de pobreza extrema del 2021 es superior al del 2019 (5,8 %).

Por zona de residencia, en la zona urbana la pobreza general decreció en los hogares 4,6 p.p., pasando de 26,4 % en el 2020 a 21,8% en el 2021, aunque es más alta respecto al 19,8 % del 2019.

En la zona rural la pobreza es de 26,3%, sin variación estadística respecto al año anterior. Estos resultados marcan una brecha de 4,5 p.p., entre el porcentaje de hogares pobres en la zona urbana que contrasta con una tendencia al aumento de la pobreza en los hogares de la zona rural en los últimos tres años (2019, 2020 y 2021).

Comportamiento similar se evidencia en la pobreza extrema, donde la zona urbana refleja que disminuye entre el 2020 y el 2021, aunque el valor de este último todavía es mayor al del 2019. En tanto, en la zona rural, la extrema pobreza muestra incrementos los tres años.

En términos de personas, la incidencia de la pobreza del país en el 2021 es de 26,2 %, lo cual representa 1 351,7 miles de personas pobres (en pobreza y en pobreza extrema), esto significa una disminución de 3,8 p.p., es decir, 177,6 miles de personas menos en situación de pobreza.

El porcentaje de personas en extrema pobreza es de 7,3%, lo que significa que 376,8 miles de personas que no satisfacen las necesidades básicas alimentarias y las no alimentarias; y al comparar los datos con respecto al año anterior, se muestra una reducción de 58,3 miles de personas.

Pobreza según región de planificación

La incidencia de pobreza en los hogares según región de planificación muestra que la región central presenta el nivel de pobreza y de pobreza extrema más bajo del país, con 18,1 % y 3,9% respectivamente, ambos indicadores decrecieron significativamente respecto al 2020, la pobreza total bajó 5,6 p.p., mientras la pobreza extrema lo hizo en 2,1 p.p.

En el caso de la región Chorotega el nivel de pobreza es de 26,2%, disminuye significativamente en 5.5 p.p., respecto al año pasado, mientras, el nivel de pobreza extrema fue de 8,5% sin cambios estadísticamente significativos.

En el caso de la Pacífico Central, la pobreza total fue de 30,9%, sin variación significativa respecto al año anterior, mientras que la pobreza extrema fue de 8,4%, una reducción de 2,9 p.p., en ese periodo.

En la región Huetar Caribe la pobreza se estima en 32,4% mientras que la Huetar Norte en 31,9%, en ambas es el nivel más alto registrado desde el 2010, y sin variación respecto al 2020. En el caso de la pobreza extrema en la Huetar Caribe se estima en 10,4% y en la Huetar Norte en 12,9%, enambas aumentó significativamente la pobreza extrema (2,2 p.p. en al Huetar Caribe y 3,1 p.p. en la Huetar Norte).

El porcentaje de hogares pobres en la región Brunca se estima en 33,5%, con un aumento significativo de 7,0 p.p., respecto al año anterior, mientras que la pobreza extrema registró 10,2% de los hogares, lo que significa un incremento de 4,3 p.p., respecto al 2020. Esta región presenta el mayor nivel de pobreza en el 2021.

Ninguna de las regiones muestra indicadores menores respecto al 2019 en pobreza general. En el caso de la pobreza extrema, solo las regiones Central y Pacífico Central presentan niveles inferiores al comparar 2021 y el 2019, no obstante, el resto de las regiones, la incidencia de extrema pobreza es mayor entre esos dos años, con aumentos relativos importantes en la Huetar Norte y la Chorotega.

Pobreza multidimensional similar al año pasado

La incidencia de pobreza multidimensional es de 16,4%, esto equivale a 273 910 hogares con privaciones en diferentes aspectos de la calidad de vida.

En la zona urbana la incidencia es de 12,7 %, y en la zona rural es de 26,5 %, mientras que la brecha entre zonas este año se estimó en 13,8 p.p., en el 2020, este valor fue de 14,1 p.p., sin cambios significativos en la incidencia y las brechas respecto al año anterior.

La pobreza multidimensional permite valorar aspectos estructurales, tales como la calidad de la vivienda y sus servicios, la educación, salud, entre otros aspectos.

En cuanto a la intensidad de la pobreza multidimensional, indica el promedio de privaciones que sufren los hogares pobres, es decir, muestra con qué profundidad es experimentada la pobreza por esos hogares.

Para total país, la intensidad de la pobreza multidimensional en 2021 se estimó en 26,5 %, sin variación, respecto al año anterior; este resultado evidencia que en promedio los hogares pobres continúan presentando entre 5 y 6 privaciones. Por zona, se observa que en la urbana no hay cambio en este indicador, permanece en 25,8 %, mientras en la rural pasa de 26,9 % en el 2020 a 27,3 % en el 2021, esta variación no es significativa.

Tras analizar la serie de pobreza multidimensional, se concluye que, si bien la incidencia ha presentado una marcada reducción desde el 2010, la profundidad de ésta, prácticamente permanece sin variación con respecto al 2020.

Ver más sobre pobreza multidimensional en: https://www.inec.cr/sites/default/files/documetos-biblioteca-virtual/reenaho2021.pdf

Aumento de ingresos de los hogares

En el ámbito nacional, el ingreso promedio mensual por hogar es de ₡ 991 568 mensuales (en 2020 fue de ₡ 891 934), esto significa una variación positiva de 11,2%, pero que refleja que no se alcanza el valor promedio observado en 2019 cuando fue de ₡1 016 358

En términos per cápita, el ingreso se estima en ₡ 375 527 mensuales, lo que representa un aumento de 15,0 % en comparación con la estimación del año 2020, cuando se ubicó en ₡ 326 483, ambas variaciones son estadísticamente significativas. El ingreso por persona del 2021, muestra niveles similares al 2019.

El Ingreso por salario pasó de ₡ 560 143 en el 2020 a ₡ 629 212 en el 2021, lo que corresponde a un crecimiento de 12,3 %, por su parte el Ingreso autónomo pasó de ₡ 107 325 en el 2020 a ₡ 147 826 en este año, esto equivale a una variación de 37,7 %, ambas fuentes crecieron significativamente respecto al año anterior, pero inferiores al del 2019, previo a la pandemia.

En Rentas de la propiedad se presenta un aumento significativo de 39,0 % con respecto al año anterior, pasando de ₡ 40 793 en el 2020 a ₡ 56 692 en el 2021.

Este año, los ingresos provenientes de subsidios estatales y becas, disminuyeron estadísticamente en 60,3% principalmente por la eliminación del Bono Proteger, que se entregó exclusivamente en el 2020. Los datos muestran que este tipo de ingresos pasaron de un promedio de ₡ 46 733 por hogar en el 2020 a ₡ 18 553 en el 2021.

Respecto al 2019, ambas fuentes de ingreso, rentas de la propiedad y subsidios y becas, muestran niveles similares.

La fuente de ingresos por “Otras transferencias” este año se estimó en ₡ 139 285, no muestra cambio significativo respecto al 2020 (₡ 136 939)

Ingreso por zona

Por zona de residencia, en la urbana el ingreso promedio de los hogares se estimó en ₡ 1 119 073, mientras que en zona rural en ₡ 651 511, esto significa que el ingreso promedio por hogar en la zona rural es 41,8 % menos respecto a la urbana. En comparación al año anterior, el ingreso promedio de los hogares aumenta significativamente en la zona urbana (13,3 %), mientras en la zona rural no se observa un cambio significativo en comparación con el año anterior.

El ingreso per cápita, presenta el mismo comportamiento, en la zona urbana pasó de ₡ 362 109 en el 2020 a ₡ 426 522 en el 2021, aumentó significativamente 17,8 %, mientras que en la zona rural el ingreso per cápita promedio se estimó en ₡ 239 525, sin variación estadística con respecto al año anterior (₡ 232 870), sin embargo, en esta zona se evidencia una reducción al considerar el 2019, mientras en la urbana los niveles son similares.

Ingreso por región

Al analizar el ingreso según las regiones de planificación, se observa que la región Central mantiene los mayores niveles de ingreso, tanto en el ingreso promedio por hogar como en el ingreso per cápita, ubicándose en ₡ 1 177 592 y ₡ 448 191 respectivamente.

Las regiones Chorotega y Pacífico Central ocupan el segundo y tercer lugar en cuanto al nivel de ingreso, tanto en el ingreso total del hogar como en el ingreso per cápita. Para la Chorotega el ingreso total fue de ₡ 778 436 y el per cápita de ₡ 289 679. Por su parte, la región Pacífico Central el ingreso total del hogar en promedio fue de ₡ 751 869 mientras que el per cápita de ₡ 280 103.

Siguen en la lista la Huetar Norte con una estimación del ingreso promedio del hogar de ₡ 636 934, mientras la Huetar Caribe y la Brunca son las de menor ingreso, ₡ 675 797 y ₡ 627 852 respectivamente.

Con respecto al año anterior, el ingreso per cápita de las regiones Central, Chorotega y Pacífico Central creció significativamente, en porcentajes de 18,9 %, 22,4 % y 15,9 % respectiva; también en la Huetar Norte hubo un cambio significativo, disminuyendo 9,4 %. Las regiones Brunca y Huetar Caribe no presentan variación en el nivel de ingreso per cápita.

Todas las regiones, excepto la Central, en 2021 muestran un ingreso per cápita inferior o muy similar al del 2019.

Ver más sobre ingresos de los hogares en: https://www.inec.cr/sites/default/files/documetos-biblioteca-virtual/reenaho2021.pdf

Coeficiente de Gini

El coeficiente de Gini, es una medida resumen de la desigualdad en la distribución de los ingresos per cápita entre los hogares, asume valores entre 0 y 1, cuanto mayor es, indica una mayor concentración del ingreso. Para el año 2021 el coeficiente Gini se estima en 0,524 puntos en el ámbito nacional, sin diferencias significativas respecto al año 2020.

Ver reporte completo en: https://www.inec.cr/sites/default/files/documetos-biblioteca-virtual/reenaho2021.pdf

Publicado en La Provincia

OPINIÓN

Están claras las dificultades, pero las soluciones un poco lentas: en muchos países las mujeres ganan menos que los hombres, ocupan menos posiciones directivas, además son las más vulnerables a abusos en los diferentes sitios de trabajo, e incluso algunas no pueden estudiar. Con el covid hubo retrocesos en la tasa de participación laboral de las mujeres entre otras muchas cosas más pero a pesar de todo esto algunas mujeres supieron mantenerse con todas esas dificultades en este año tan difícil. ¿Sera el 2022 el año de recuperación y avances significativos para las mujeres?

La igualdad de género entre hombres y mujeres no solo es un derecho fundamental, sino que uno de los aspectos más importantes para poder construir un mundo sostenible y próspero. A lo largo de los años se han logrado algunos avances como que  las niñas y mujeres pueden estudiar, son menos a las mujeres que se les obliga a casarse, son más las que tienen cargos importantes de trabajo y están siendo escuchadas y quiero pensar que las leyes están buscando las formas para fomentar la igualdad de género para que todo sea mejor.

Pero a pesar de todos estos avances todavía existe muchas dificultades como que a las mujeres aun las siguen discriminando en el ámbito laboral que piensan que son tan capaces como los hombres, continúan siendo generalizadas y muchas mujeres y niñas sufren violencia sexual o física a manos de un conocido. Los efectos de la pandemia del covid-19 no solo afecta la economía y la salud, también ha causado que los avances podrían revertirse en lo que es en materia de igualdad de género y los derechos de las mujeres.

La enfermedad del coronavirus pienso que agrava las desigualdades existentes para las mujeres y niñas a nivel mundial desde la salud y la economía, hasta la seguridad y la protección social ya que desempeñan un papel desproporcionado en la respuesta del virus como trabajadoras sanitarias y como cuidadoras en el hogar, también se ven afectado en lo económico ya que trabajan de manera desigualdad en mercados laborales inseguros. La pandemia también ha hecho que aumente la violencia contra las mujeres y niñas debido al confinamiento ya que muchas mujeres se encuentran atrapadas en casa con sus abusadores y con muchas dificultades.

En mi opinión las mujeres son las más afectadas por esta pandemia pero tenemos que hacer algo para que en el 2022 esto cambie, como por ejemplo proporcionar mejores fuentes de empleo y que este sea equitativo, promover la protección social, reducir y mitigar la violencia de género.Esperemos que en un futuro pandemia de la COVID-19 brinda una oportunidad para tomar medidas radicales y positivas que compensen las desigualdades  presentes en numerosas áreas de las vidas de las mujeres y para construir un mundo más justo.

Grethel Pérez Montero
Estudiante carrera Gestión Empresarial de Turismo Sostenible.
Universidad Nacional, sede Regional Chorotega, campus Liberia.

Publicado en La Provincia

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