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Martes, 07 Junio 2022 14:53

Tres nuevas rutas de los sustos

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Libro “La ruta de los sustos”

4. Olga Guzmán Mora

A un grupo de niños que no obedecían les salen tres duendes con ojos rojizos, los encierran en círculos, hasta que don Claudio llega con un palo grueso y los duendes se esfuman.

En un hogar aparece un niño que no habla y desaparece.  Los esposos, angustiados por su niña, montan guardia.  Cansados de esa situación, llaman a un sacerdote, quien esparce agua bendita y el niño no se volvió a ver más.

Un guarda de El Castillo Azul se asusta cuando se encienden y se activan los ascensores, pero no es nadie y se descompensa.

Unos muchachos se organizan para ir a Puntarenas.  Deciden caminar por la plaza.  Camilo se queda rezagado y alguien le da un manotazo por la espalda.  Le quedó marcada una mano.

Unos niños juegan a “Las escondidas”, pero una de ellas logra ver a una imagen oscura, con ojos negros, cabellos oscuros y desordenados.  Todos deciden ir a buscarla, pero la bruja del espejo había desaparecido.

Dos cogedores de café ven, después de su jornada de trabajo, destellos desde el cielo.  Llegan sin articular palabras donde la dueña de la casa.

Durante la exhumación de una viejecita, sale una mano de la bóveda y siguió saliendo hasta que quedó parada frente al cofre. Todos lo vieron.  Todo quedó grabado en el video.

Una joven universitaria consigue un trabajo y escribe su tesis, por lo que debe quedarse investigando. En las noches escucha movimiento de acomodo de sillas y ruido.  Cuando pregunta al guarda quiénes se dedicaban a estudiar, este le responde “aquí la única que se queda es usted”.

Un señor de un retrato ayuda a llegar a una casa donde está enferma una abuelita.

Un guarda ve que una de las Hermanas sale a caminar en horas de la noche.  Le dice a la Superiora, y ella responde que ninguna hermana sale a caminar a esas horas.

Durante un 25 de diciembre se escuchan ruidos extraños en una casa.  Todo está quebrado, pero no ven a nadie.  En el segundo piso todo estaba en orden.

Dentro de un carro un chofer logra ver sombras oscuras que quería atacar a unas jóvenes.  Llega hasta la casa de ellas, le explica al padre, verifican que había aruñazos de garras enormes a los cobertores de los asientos delanteros.

Desde una casa abandonada se escucha un caballo sobre un camino de piedra inexistente y a un jinete que maldice.

Una niña es encargada de mover un gran espejo, pero choca contra el espejo que está detrás de ella, a pesar de que ya lo había colocado frente de ella.

Karla pierde a su esposo. Él se le aparece en sueños. De manera insistente la visitaba en sueños, la miraba y le hablaba.

Un hombre asiste a una iglesia y se vistió con camiseta negra con una calavera.  Cuando realizan la unción, se vio a sí mismo fuera de su cuerpo, y sintió temor, desde ese día entendió que las fuerzas malignas existen y hay regalos que vienen pactados.

Una niña tiene pocos amigos, pero los amigos más cercanos que ha tenido, solo ella los puede ver.

Un hombre, camino a su trabajo, logra ver a una mujer en estado de levitación, con cabello oscuro y vestido blanco.

Un hombre atrapa a un cusuco, pero el armadillo le dice: “Te gustan mis uñitas” Se necesitó un sacerdote para ayudarlo a salir de ese trance incómodo.

Unos huaqueros salen despavoridos al escuchar lamentaciones y sentir los temblores, para no quedar enterrados, porque estaban violando el territorio sagrado de los indígenas con sus espíritus guardianes.

5. Gaudy Jiménez Ordóñez

La mona sale únicamente a los hombres.  Las mujeres solo la pueden escuchar.  A los hombres los deja tontos.

Una niña agarra luciérnagas y las mete en una caja para liberarlos. Un día no lo hace, y todo se mueve en su casa, porque había olvidado soltarlos. La abuela le dice que esos insectos son del diablo.

El chiquitío es un niño que llora desconsoladamente y cuando le preguntan por qué lo hace, dice “¡Mira mis uñitas!”, y se sienta en otra esquina.

Una mujer decide empezar otra relación amorosa, pero el novio es un sicópata y asesino.  Luis se escondió debajo de su cama. Después de 26 años, sigue revisando debajo de su cama, pues se convirtió en un hábito.

A unos niños les advierten que si juegan bendito escondido les puede salir el diablo.  Cuando realizan el juego y se esconden debajo de la cama, una mano invisible roza sus piernas y se asustan.

El chipiscuilo aparece cada 1300 años con la súper luna.  Es una bestia de tres cabezas, con un cacho en cada una.  No tenía nariz ni manos, pero sí el cuerpo de hombre, peludo y gris.

Mauricio tenía un gallo y una gata, regalos de su abuelo.  Entre los animales pelean. El gallo pica los ojos del niño hasta sacárselos y le da muerte.

Una niña tiene a su perro Seo.  Un día sueña que su can no tiene orejas, ojos ni dientes.  Era espeluznante.  Nunca volvió a saber de él.

6. Margot Miranda Rosales

Pablo es un muchacho con un aura débil.  Un día se rebela y decide enfrentar a los malos espíritus.  Realizó un sahumerio de eucalipto, romero y agua de florida, que alejaron a los malos espíritus.

El pajarón de la Pila Honda medía entre 120 -140 centímetros, y lloraba como un güila. Cada verano el animal cambia de características.  Al final, el pajarón pasa por una finca y provoca un ciclón por sus alas gigantes.

La educadora Delmiria se enfrenta a la mona, una mujer que deja dormido a su esposo, y a medianoche deja su carne en una batea de madera.  Cuando le ofrecen sal, se asusta y desaparece.

El Sisimique es un espíritu maligno, por eso no hay que caminar hacia atrás, porque asusta.  La huella medía como 60 centímetros de largo y 30 centímetros de ancho.

El panteón de los perros es un lugar maléfico. La mona juega y pierde a quien pase por ahí.  Solo saldrán, si otra persona pasa y los saca de ahí.

El abuelo va al pueblo a comprar el diario.  Dura seis horas a caballo, ida y regreso.  En ese trayecto, la mica lo espera en el cerro de La Danta donde se le monta a la polca.

El abuelo reprende a sus dos nietos que visitaron el cementerio, pero no se persignaron ni pidieron permiso a los muertos y, al llegar a casa, todo se cae, pero solo ellos lo notan. Los vecinos: no.

La madre advierte a sus hijos no salir de noche.  Pero la hija mayor desoye sus recomendaciones, por lo que suceden una serie de extraños acontecimientos de terror en la casa.

Las madres saben mucho, por eso hay que hacerles caso.

Una familia de 13 personas de San José alquila una casa, pero está embrujada y deben llamar a una señora que ahuyente los malos espíritus.  Rezan las trece palabras al derecho y al revés y todo vuelve a la normalidad.

El padre de 15 hijos hace compras para la familia, pero se quedó tomando.  Cuando llega a la casa, en su cama hay un mozo con frenillos de caballo con un perro negro.  Desde ese entonces, Juan María, el fiestero, no volvió a tomar.

El autobús se retrasa y la mica aprovecha para asustar a los hijos de la familia campesina.

Unos jóvenes visitan a sus novias en San Blas, pero al pasar por el cementerio un espanto pasa volando sobre ellos, por lo que deciden no volver a pasar por ahí.  Las mujeres quedan esperándolos.

Los transeúntes se encuentran con un bulto por el cementerio. Son los malos espíritus.

En una finca se extravía la canfinera, lo que provoca insultos por la oscuridad de la casa.  De pronto, aparece la canfinera y los animales braman, relinchan, cacarean y aúllan, al mismo tiempo, producto de un ciclón.

Sindulfo es un curandero y hechicero al que le gusta asustar, más que curar, como venganza por resentimientos, hasta que el abuelo lo sentencia con amarrarlo y exhibirlo y dejó de molestar.

Tachito es un curandero y brujo que habla en diferentes tonos para hablar con el Más Allá. Cuando muere, da miedo pasar por su casa, porque hasta el árbol de mango mueve sus ramas.

Varios hermanos van a palomear y garrobear.  Una vez deciden agarrar a un mono que era la mona y la dejan colgada en un alambre, pero cuando regresan no la encuentran.  Algún espíritu la desapareció de El Verdún.

Lic. Miguel Fajardo Korea
Premio Nacional de Educación Mauro Fernández

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