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Elementos filtrados por fecha: Miércoles, 04 Marzo 2020

  • Autoridades, caballistas y público se reúnen en el Puente Real, donde topan al ganado e inicia la actividad a las 12 mediodía.
  • Tope de toros se realiza en las fiestas cívicas cada vez que hay “montadera” en la plaza. Este sábado 7 de marzo es el “Tope de gala”.
  • Manifestación fue declarada patrimonio cultural inmaterial de Liberia y Guanacaste, en 2013 y de Costa Rica, en 2019.

Como todos los años, los liberianos ya están en los preparativos de la antigua y esperada tradición de ir a topar el ganado al Puente Real, para llevarlo en arreo por la Calle Real y otras vías de la ciudad, hasta el toril de la Plaza Camilo Reyes, en barrio Los Ángeles.  

“En las fincas, solares y cuadras, es lo propio socatear, herrar, mojarrear y raquetear los caballos de trabajo para chalanear en las fiestas. Lo mismo que encebar las albardas de cuero, lavar los peleros, asolear los aperos de crin, así como el fastuoso pellón de cuero y crin, nuestro apero liberiano de fiesta”, mencionó Verónica Navarro, presidenta de la Asociación de Cultura del cantón.

Según destacó Navarro, este año la Comisión de Fiestas Liberia 2020 y la Asociación para la Cultura de Liberia, incrementaron esfuerzos para organizar el Tope de Toros de Gala este sábado 7 de marzo y celebrar la nueva declaratoria como patrimonio cultural inmaterial de Costa Rica, otorgada mediante decreto legislativo (ley 9709) en setiembre de 2019. Además, desde 2013 esta manifestación fue declarada patrimonio cultural inmaterial liberiano y guanacasteco (Decreto ejecutivo N°38426-C).

Este sábado 7 de marzo es la edición llamada “de gala” del Tope de toros de Liberia, no obstante, el tope se realiza varios días, cada vez que hay “montadera” (monta de toros en la plaza), durante las fiestas cívicas. Originalmente se topaban a los toros que iban a ser jugados esa tarde; actualmente es un acto simbólico, ya que no son los toros de monta, sino ganado manso. Esto, por razones obvias de seguridad.

Se tiene certeza de que este tope se realiza desde, al menos, 1877. Este dato se encontró en un documento en custodia del Archivo Nacional, mediante una investigación realizada por María Soledad Hernández, historiadora del Centro de Patrimonio Cultural.

La actividad consiste en la reunión de autoridades, caballistas, payasos, bandas musicales y cimarronas, la reina de las fiestas cívicas y sus damas; en el Puente Real, patrimonio histórico-arquitectónico. Allí llegan desde diversos puntos al encuentro del ganado y, al ser las 12 mediodía, inician entre bombetas el arreo por la Calle Real y los cuatro barrios fundadores del cantón: Condega, La Victoria, Los Cerros y Los Ángeles, hasta el toril de la Plaza Camilo Reyes.

En el Tope de toros tienen presencia diversas manifestaciones culturales como: la música parrandera interpretada por cimarronas y marimbas, artesanías elaboradas con crin de caballo y cuero, comidas tradicionales, mascaradas o payasos, bailes típicos y vocablos usados por los sabaneros, entre otras.

“Invitamos a los participantes a cuidar los detalles del espíritu alegre, fiestero liberiano; a lucir los atavíos tradicionales, los colores del vestido que nos recuerdan al sabanero; pantalón caqui y camisa blanca, sombreros de palma y de dril adornados con crin; aperos de fiesta de los caballos, presencia de las cimarronas vibrando con el son de las alegres parranderas -la música propia guanacasteca-, el tremar de las marimbas callejeras y el sabor criollo de nuestras comidas como: ajiaco, arroz de maíz, tamales, yol tamal, tamal relleno, tortilla con queso y cuajada, piñonates, marquesotes y cajetas”, expresó Navarro.

El pellón liberiano. Una característica que diferencia esta tradición es el uso del pellón, el apero de fiesta liberiano, reservado para las ocasiones especiales, como el tope de gala de este sábado.

Es un cobertor hecho de cuero multicolor en su sentadero con crines de cola de caballo que cuelgan a ambos lados y que se usa sobre la albarda de cuero. Elemento accesorio del pellón, es el juego de aperos de cuchilla, que consiste en jáquima, pechera y grupera de crin, adornadas con rosetas y borlas también hechas de crines de caballo.

Según explicó Navarro, se atribuye a Francisco Gutiérrez Santana, mejor conocido como “don Pichico”, el diseño y creación del pellón liberiano hace más de 90 años.

“Él elaboraba estas artísticas piezas tejidas a mano para gamonales y ganaderos en su taller de talabartería en Calle Real de Liberia, 150 metros al sur del edificio patrimonial de la Antigua Gobernación de Guanacaste”, recordó.

La Municipalidad de Liberia y la Asociación para la Cultura de Liberia cuentan con lineamientos para garantizar la permanencia de esta manifestación declarada por ley como de interés público y patrimonio cultural inmaterial liberiano, guanacasteco y costarricense.

“El próximo sábado 7 de marzo, a las 12 mediodía, tendrá lugar nuestro tope de gala, por lo que invitamos al público a topar los toros en el Puente Real, vestidos de blanco y caqui. La tradición no se cuenta, se vive”, finalizó Navarro.

Publicado en Liberia

Por Ramiro Fonseca Macrini.
Decano de la Facultad de Administración de Proyectos.
Universidad para la Cooperación Internacional.

Los proyectos son el medio por el cual una persona, una organización, una sociedad, un país logra acercarse a sus sueños.

Se dice que, estratégicamente, la misión de una organización corresponde a las actividades que realiza cotidianamente y responde a preguntas fundamentales tales como ¿quiénes somos?, ¿qué hacemos?, ¿cómo lo hacemos?, ¿cuáles son nuestros valores?, por otro lado, la visión tiene que ver con las expectativas de futuro y responde a preguntas tales como ¿qué quiero llegar a ser?, ¿qué vamos a hacer?

A partir del párrafo anterior, en lenguaje de la dirección, gerencia gestión o administración de proyectos (todas formas correctas de referirse a esta importante disciplina) la misión tiene que ver con las operaciones de la empresa, y la misión con los proyectos, vehículos de cambio, mejora y progreso.

Se puede deducir de acá la auténtica necesidad de una especialización profesional, que sin embargo en sí misma busca la integración, que promueva la eficiencia y eficacia en la concepción y desarrollo de estas iniciativas temporales, a menudo de gran inversión y esfuerzo, que llamamos proyectos, los cuales tienen que cumplir con los alcances determinados por las personas involucradas en él, llámense propietarios, asociados, promotores, usuarios u otros. Los alcances acordados deben ser logrados en tiempos limitados y precisos, con un presupuesto y una calidad específica. Cualquier desviación en los parámetros anteriores, o en la forma de gestión del proyecto con los involucrados internos o externos, las comunicaciones, la proveeduría puede causar insatisfacción y la percepción, real, incompleta o falsa, de que el proyecto fue un fracaso. Por esto, cobra relevancia la administración de los riesgos (como valoración de eventos que afecten el proyecto y la planificación de medidas para gestionar sus efectos), desde las etapas tempranas de la iniciativa.

Todos tenemos iniciativas: desde la familia que quiere comprar o construir una casa o adquirir un carro, hasta la empresa que desea instalar una nueva planta de producción, remodelar sus instalaciones o lanzar un nuevo producto o servicio. También las organizaciones sociales se mueven en el ámbito de los proyectos: atender los requerimientos de salud, alimentación, vivienda o educación de una comunidad requiere esfuerzos ordenados que garanticen que las inversiones que se realicen produzcan el máximo beneficio para los clientes o beneficiarios.

Dado el impacto de los proyectos en el desarrollo en general, y de nuestro país en particular, es interesante hacer un brevísimo recuento del avance de esta disciplina en Costa Rica.

En el año 1999, consciente de la necesidad de hacer avanzar esta disciplina, la Universidad para la Cooperación Internacional comenzó a brindar la Maestría Profesional en Administración de Proyectos en formato presencial y, a partir del año 2008, en formato virtual, con gran éxito, pues a la fecha cuenta con más de 2,300 graduados provenientes de más de 40 países.  Algunos de los frutos de esa actividad académica (que ha sido acreditada por su calidad académica desde el año 2009 por el Global Accreditation Center –GAC- del Project Management Institute –PMI-), de sus graduados y de sus profesores fue que, en el año 2003 se constituyó el Capítulo Costa Rica del PMI en Costa Rica y, en el año 2008, el Colegio de Ingenieros Civiles de Costa Rica conformó una Comisión de Administración de Proyectos, que logró una alianza estratégica de gran fruto, y por muchos años, con el Capítulo Costa Rica del PMI. Internacionalmente, para la región ha sido significativo que, desde el año 2005 se realiza, anualmente, el Congreso Centroamericano y del Caribe en Administración de Proyectos con sede en Costa Rica, patrocinado por el mismo Capítulo y que a la fecha lleva diecinueve ediciones.

Es valioso señalar que, al menos desde el año 2005, varias instituciones públicas comenzaron a formular políticas, manuales e instructivos que recogían las buenas prácticas en administración de proyectos, sobre todo las propuestas por el PMI en su estándar Project Management Body of Knowledge (Guía del PMBOK). Algunas de esas instituciones fueron la Compañía Nacional de Fuerza y Luz y el Instituto Costarricense de Electricidad. La propia Contraloría General de la República, comenzó a utilizar el estándar citado por lo menos a partir del año 2006 en sus informes, como fuente de referencia de buenas prácticas en la gestión de proyectos.

Luego, hacia el año 2012 el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos constituyó una Comisión paritaria entre sus Colegios, que integró la Comisión que venía trabajando en el Colegio de Ingenieros Civiles, para tratar el tema de la Administración de Proyectos en el ejercicio de la ingeniería y arquitectura nacional.

En el año 2013 INTECO (que es el Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica y que por ley No. 8279, es el Ente Nacional de Normalización en Costa Rica), publicó la norma INTE/ISO 21500:2013 “Directrices para la gestión y dirección de proyectos” que describe de la siguiente forma: “Esta Norma Internacional proporciona orientación para la dirección y gestión de proyectos y puede usarse por cualquier tipo de organización, ya sea pública, privada, u organizaciones civiles sin ánimo de lucro, y para cualquier tipo de proyecto, con independencia de su complejidad, tamaño o duración.” (ver sitio web inteco.org).

El año pasado, después de un intenso trabajo de aclaración y negociación entre diversas disciplinas profesionales, en el que se involucró, además del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos, la academia, la Cámara de la Construcción y la Cámara de Consultores en Ingeniería y Arquitectura de Costa Rica, la Asamblea de Representantes del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos aprobó el “Reglamento para la contratación de servicios de consultoría en ingeniería y arquitectura” que comenzó a regir el 3 de febrero del 2020, es decir, hace escasamente un mes.

Este reglamento es sumamente relevante pues reconoce expresamente la Gerencia (Administración) de Proyectos como un servicio profesional que los agremiados del CFIA pueden brindar, el cual es distinto de los componentes técnicos tradicionales, tales como la elaboración de estudios técnicos, diseño, inspección y fiscalización. Este Reglamento llena un vacío conceptual que respalda la realidad de los servicios que muchos profesionales del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos realizan con frecuencia, fruto de sus estudios y de una práctica profesional dedicada a la gestión de proyectos. 

El artículo 8, inciso e y el artículo 9, inciso c de dicho Reglamento aclaran los alcances de este servicio profesional. En resumen, establecen que “En obras de arquitectura e ingeniería, este servicio profesional será brindado por un miembro del CFIA (profesional o empresa) y comprende la integración de los esfuerzos internos y externos para realizar la planificación, captación, dinamización y organización de recursos, de manera que se desarrolle el proyecto dentro del alcance, tiempo, costo y estándares de calidad definidos.”. Describe las principales actividades del servicio en los siguientes términos: “Actuar en representación del cliente para cumplir con sus objetivos”; “Desarrollar una planificación del proyecto apegado a las buenas prácticas para garantizar el cumplimiento de los objetivos”;  “Integrar y coordinar los recursos interdisciplinarios de los involucrados en todo el ciclo de vida del proyecto”, “Coordinar los roles y responsabilidad de todos los involucrados; “Establecer el modelo de control y aplicar los sistemas de aseguramiento de calidad que garanticen el desarrollo adecuado de los procesos”; “Establecer y administrar como se documentará el proyecto y realizar la gestión de la información que se genere a lo largo de la ejecución del proyecto”; “Elaborar un plan de proyecto al cual darle seguimiento, control y, finalmente, el cierre”; ”Coordinar las relaciones entre todos los participantes en el proyecto u obra”; “Proponer medidas correctivas para ajustarse al plan del proyecto (atrasos, incumplimientos, sobrecostos, baja calidad)”; “Dar seguimiento a los contratos entre las partes”; Aplicar los instrumentos necesarios para mejor control del avance de obra y respaldo de documentación” y “Sugerir o recomendar oportunidades de mejora para la optimización del proyecto”.

Se especifica que este servicio no implica la responsabilidad del desarrollo técnico de la obra, la cual corresponde a los profesionales responsables del diseño, inspección y ejecución de los proyectos. En este sentido, la Gerencia de Proyectos no debe confundirse con la Dirección de la Obra, también regulada por el CFIA, que se enfoca en la ejecución de la obra en cuanto a los aspectos técnicos y constructivos.

Otros novedosos componentes son introducidos en el Reglamento, los cuales, sin embargo, escapan al propósito y alcance de esta reseña.

Como vemos, es de suma importancia el servicio profesional de la Gerencia de Proyecto, el cual era llenado, sin una adecuada definición conceptual y a veces también práctica, por profesionales como recargo del componente técnico ingenieril y arquitectónico y que, tal vez por tal razón, a veces no permitía su cabal planificación y desarrollo.

En conclusión, podemos decir que la Administración o Gerencia de Proyectos, es un campo de trabajo de mucho impacto y responsabilidad para lograr los fines últimos de cualquier iniciativa de inversión. El desarrollo de esta disciplina en el mundo, también ha sido seguida en Costa Rica, que ha venido preparando profesionales para enfrentar los retos que implica esta actuación, y que les permitan ser de gran impacto en los resultados de los proyectos. Aquí hay una oportunidad de trabajo valiosa para muchos profesionales que quieran prepararse para liderar equipos de proyecto, coordinar, comunicar, conciliar, planificar y ejecutar acciones que ayuden a incrementar el bienestar de nuestro país. En este contexto, la Universidad para la Cooperación Internacional seguirá brindando oportunidades de capacitación en la administración de proyectos, ahora con una orientación adicional, la de la formación de profesionales integrales, que aúnen a conocimientos técnicos, buenas prácticas de regeneración del ambiente y del desarrollo de habilidades blandas para los profesionales en Gerencia de Proyectos.

Publicado en El País

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