Elementos filtrados por fecha: Viernes, 01 Marzo 2019
  • CNE aprovisionó ¢4 mil millones para atender las necesidades a partir de los daños reportados por las instituciones.
  • MAG potencia medidas de adaptación y mitigación ante el registro de temperaturas más altas de lo normal y mínimas más bajas, reflejo de la presencia de El Niño.
  • En la región Caribe Norte y Sur el déficit de lluvias en enero osciló entre el 60% y 75%.

El presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Alexander Solís, reveló que la institución aprovisionó ¢4.000 millones para atender los posibles daños provocados por la presencia del fenómeno El Niño Oscilación Sur (ENOS), que afectará con sequía e inundaciones a gran parte del territorio nacional en el primer semestre de 2019.

Solís presentó un informe este viernes sobre la ejecución del Plan de Contingencia para mitigar los efectos de ENOS, en Playas del Coco, cantón de Carrillo, luego de que el Presidente Carlos Alvarado entregara a la comunidad las obras de Ampliación y Mejoramiento del Acueducto Sardinal-El Coco-Ocotal.

En la actividad participaron aparte del mandatario, los ministros de Agricultura, Renato Alvarado; de Turismo María Amalia Revelo; la presidenta ejecutiva de Acueductos y Alcantarillados, Yamileth Astorga; el alcalde de Carrillo, Carlos Cantillo, así como diputados y líderes comunales de la provincia de Guanacaste.

El Presidente Alvarado recordó que, en octubre, el Poder Ejecutivo firmó una directriz en la que se creó el Comité Permanente de Atención a ENOS, integrado por 12 instituciones, enfocado en monitoreo de eventos, evaluación de impactos, guía de acciones.

“La directriz estableció atención particular para la pequeña actividad agropecuaria, incluida la pesca y la acuicultura”, comentó el Presidente.

Al rendir el informe este viernes, Solís explicó que la CNE, como ente coordinador del Comité, activó desde el año pasado los Comités Municipales de Emergencia y realizó reuniones de trabajo en las regiones, así como acompañamiento a las instituciones encargadas de las mesas temáticas de monitoreo del fenómeno; Abastecimiento de agua para el consumo humano; Atención de la Salud; Agroalimentario y Ambiente; Infraestructura vial y obras fluviales; y Comunicación y Sensibilización.

Además, hizo el aprovisionamiento presupuestario por un monto de ¢4 mil millones para atender las necesidades a partir de los daños reportados por las instituciones.

Para Solís, garantizar el suministro de agua, la adecuada atención en problemas de salud y el apoyo al sector agropecuario, especialmente a los pequeños y medianos productores agrícolas y pesqueros, son la prioridad para evitar que la situación desencadene en una emergencia extrema.

En su presentación, comentó que desde noviembre anterior se observan en nuestro país cambios climáticos significativos, con un patrón muy seco en todo el territorio, pero con mayor impacto en la Región Caribe y la Zona Norte, dado que en estos meses esas regiones suelen ser lluviosas.

En virtud de esto, las diferentes instituciones y sectores ejecutan planes para disminuir el impacto del fenómeno.

El jerarca se refirió, entre otras instituciones, al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) que impulsa medidas de adaptación y mitigación para el verano, así como para el período de ENOS, que se prevé se mantenga hasta junio del presente año, según el Instituto Meteorológico Nacional (IMN).

El MAG, que dispone de ¢5.200 millones para atender este fenómeno, realiza capacitaciones a productores para que se adapten a las condiciones secas, tanto en agricultura como en ganadería. Asimismo, levanta información socioeconómica para generar mapas de vulnerabilidad socioeconómica y ambiental, que les permita decidir acciones de mitigación.

En relación con la extensión del periodo seco con motivo del ENOS, en el Sector Agroalimentario se generan medidas de adaptación y mitigación para enfrentar la escasez hídrica. El MAG realizará un aumento del área de siembra de semilla de forrajes para donarlo al Sector, así como desarrollo de nuevas tecnologías con agricultura y dará atención individualizada de casos en situación extrema, con insumos veterinarios y de alimentación.

Gracias a la experiencia adquirida por la emergencia del 2014-2015, las instituciones cuentan con herramientas para prepararse y afrontar esta crisis mediante estrategias de atención para garantizar abastecimiento de agua potable, brindar el servicio regular de electricidad, tener una continua vigilancia epidemiológica de las enfermedades, un buen control de incendios forestales y dar asesoría a agricultores y ganaderos, así como al sector pesquero, entre otras.

El IMN informó al país a mediados del 2018 sobre la afectación que se tendría del fenómeno de El Niño, en especial a partir de diciembre. Este fenómeno ya está oficializado a nivel internacional y se pronostica que se mantendrá, al menos, durante el primer semestre de este 2019.

Según datos del IMN, ocasionará un déficit hídrico y sequía en la Vertiente del Pacífico y Valle Central, sin descartar un aumento de las precipitaciones en la Vertiente del Caribe y Zona Norte, sin embargo, esto último puede presentar una variación en su comportamiento.

De acuerdo con datos de estaciones meteorológicas del Caribe Norte y Sur, el déficit de lluvias en enero del año en curso osciló entre el 60% y 75%. Además, se han registrado temperaturas máximas más altas de lo normal y mínimas más bajas, reflejo de la presencia de El Niño y la sequedad del medio ambiente.

Publicado en Carrillo
  • Inversión de ₡1.823 millones del AyA garantiza acceso al agua potable en zonas costeras y fomentará el desarrollo del distrito Sardinal por los próximos 25 años.
  • Estudios constantes en el acuífero y la participación de grupos sociales garantizarán la protección del recurso hídrico.

Las comunidades de Sardinal-El Coco-Ocotal recibieron este viernes la segunda etapa del acueducto, una obra que beneficiará a 34.000 habitantes de este distrito y a los visitantes de la zona costera, con una visión a 25 años.

Esta infraestructura fue construida tras una inversión de ₡1.823 millones del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA).

Además, la institución recibió tuberías y los terrenos, donde está asentado el nuevo tanque de almacenamiento de agua y el campo de pozos, en donación por parte del sector privado a través de un fideicomiso.

La empresa privada también había desarrollado la primera fase del acueducto en el 2011 y luego traspasada al AyA.

En el acto de inauguración de la obra, realizado la mañana de este viernes, participaron el Presidente de la República, Carlos Alvarado Quesada, la presidenta ejecutiva del AyA, Yamileth Astorga Espeleta, el presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Alexander Solís Delgado y el Alcalde de Carrillo, Carlos Cantillo Álvarez, así como líderes comunales y empresarios.

“Este tipo de proyectos son la prueba fehaciente de que, con voluntad política, es posible avanzar a un mayor desarrollo para la zona y así seguiremos impulsando que las instituciones caminen con visión a futuro”, comentó el mandatario.

El nuevo acueducto aportará 70 litros por segundo para alimentar el servicio de agua a las comunidades y está conformado por tres componentes: el campo de pozos con su equipamiento, las tuberías y línea de impulsión y, un gran tanque de almacenamiento de 2.500 metros cúbicos.

“Durante el intenso periodo de sequía 2014-2016, los acuíferos costeros de donde se abastecían Playas del Coco y Ocotal se vieron amenazados por la intrusión salina en las fuentes, por lo que el nuevo proyecto se hizo fundamental para el distrito. Además de proteger la salud pública y el recurso hídrico, estamos promoviendo el desarrollo local”, indicó la presidenta ejecutiva del AyA, Yamileth Astorga.

La fuente aprovechada por el nuevo acueducto, el acuífero de Sardinal, tiene condiciones muy seguras y saludables, de acuerdo a los análisis permanentes que hace el Comité Técnico Interinstitucional, integrado por la Dirección de Aguas del Ministerio de Ambiente y Energía, el Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento (SENARA) y el AyA, con apoyo de la Universidad de Costa Rica y el Instituto Meteorológico Nacional.

De igual forma, como parte de la gestión del acueducto, en los últimos cuatro años se desarrolló un proceso de información y diálogo con instituciones y organizaciones sociales y vecinales, luego del cual se impulsó el “Plan de Manejo Integrado del Acuífero de Sardinal” (Decreto Ejecutivo No. 41094), una iniciativa para el ordenamiento y la gestión integrada del recurso hídrico del distrito.

Publicado en Carrillo
  • Centro de Investigación y Conservación dio la orden de inicio de las obras que reforzarán presbiterio y sacristía.
  • Ministerio de Cultura incluyó ¢300 millones para la obra en presupuesto 2019.
  • Templo estará completamente listo para celebraciones del 25 de Julio.

El próximo 25 de Julio, fecha en que se celebra la Anexión del Partido de Nicoya a Costa Rica, habrá otro motivo que festejar. Los nicoyanos, pero también todos los costarricenses, habrán recuperado uno de los templos más antiguos del país: el de San Blas de Nicoya.

El Centro de Investigación y Conservación del Ministerio de Cultura y Juventud dio este jueves la orden de inicio a la empresa contratada para ejecutar las obras que comprenden la tercera y última etapa de restauración de este edificio, patrimonio histórico-arquitectónico del país.

En julio pasado, el Presidente de la República, Carlos Alvarado Quesada, visitó la iglesia en compañía de diputados de la provincia y anunció la decisión y compromiso del Poder Ejecutivo de incluir en el Presupuesto del MCJ de 2019 los ¢300 millones que faltaban para la finalización de la restauración de este patrimonio costarricense.

Con la conclusión de la tercera etapa, prevista para ejecutarse en cuatro meses, se cumple el compromiso adquirido con la comunidad en 2012, después de que el terremoto de Sámara dejara fuera de uso el templo, que fue reafirmado por el Presidente Alvarado al incluir la partida en el Presupuesto 2019.

La intervención al vetusto edificio construido entre 1827 y 1834, busca el reforzamiento estructural del presbiterio y la sacristía. Las obras están previstas para extenderse por cuatro meses. Una vez concluido el trabajo, los nicoyanos podrán volver a disfrutar del histórico y querido templo, importante bastión de su identidad.

El reforzamiento estructural incluye trabajos preliminares de evaluación arqueológica, así como el levantamiento detallado de los acabados y elementos decorativos.

La técnica que se utilizará es la misma que se utilizó en la primera etapa, cuando se reforzaron las paredes laterales. Consiste en incorporar fibras de carbono que aportan resistencia y, a la vez, flexibilidad a la estructura; la remoción de pisos y excavación para fundaciones e instalación de bases de concreto estructural desde donde se “anclan” las bandas de fibra de carbono al suelo.

Finalmente, se brindará el adecuado acabado a pisos, se repellarán con cal los muros y se rehabilitarán elementos decorativos, revestimientos y acabados de techo. También, se instalarán rampas de acceso para cumplir con la ley N° 7600 Igualdad de oportunidades para personas con discapacidad.

 “Nos da mucha alegría iniciar la última etapa de restauración de uno de los templos más importantes y antiguos del país. A pesar de la situación fiscal se realizó un esfuerzo presupuestario importante para cumplir con el compromiso de entregar la iglesia de San Blas completamente restaurada a la comunidad y a todos los costarricenses, pues definitivamente este es un patrimonio muy querido por todos y todas”, expresó Diego Meléndez, director del Centro de Patrimonio Cultural.

Restauración abordada por etapas

Debido a los altos costos, la  restauración se realizó en tres etapas. La primera intervención consistió en reforzar las paredes laterales norte y sur del templo y la debida exploración arqueológica con el fin de documentar y dar una adecuada disposición a los restos humanos allí sepultados. Estos trabajos se realizaron en 2015, con una inversión de ¢167 millones.

En la segunda fase se reforzó la estructura de la espadaña del templo. Se logró su consolidación mediante la construcción de una estructura de acero y cemento en la parte posterior de la fachada principal. Esto fue en 2016 por un monto de ¢157 millones.

Anteriormente, el Ministerio de Cultura y Juventud invirtió ¢46 millones en conjunto para eliminar el riesgo de colapso (en 2013) y la contratación de una consultoría para el diseño del necesario reforzamiento estructural (en 2014).

La ermita fue reconstruida a inicios del periodo republicano (1827) con paredes de calicanto y cubierta de teja manteniendo el estilo colonial de su antecesora, estilo que se ha conservado sin mayores variaciones a lo largo del tiempo.

Ha sido testigo de las fiestas patronales en honor a San Blas cada 3 de febrero y de las de Nuestra Señorita La Virgen de Guadalupe el 12 de diciembre, de alegres mascaradas, juegos de pólvora, corridas de toros, procesiones católicas de Semana Santa y un sinnúmero de festividades y tradiciones que lo convierte en ícono de comunidad de Nicoya. Con base en investigaciones se conoce que desde mediados del siglo XVI existía un templo en este mismo lugar.

Publicado en Nicoya

Todos los derechos reservados © Periódico Guanacaste a la Altura