- El doctor Héctor Morera, especialista en cirugía general, explica que el objetivo de este proyecto es aumentar la producción en el Hospital La Anexión y reducir la lista de espera en el hospital México, pues ese centro capta nuestros pacientes.
Mayor capacidad resolutiva es lo que le ofrece el hospital La Anexión, en Nicoya, de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) a sus usuarios, al realizar las primeras cirugías bariátricas sin necesidad de trasladarlos al hospital México.
El doctor Héctor Morera Hernández, especialista en cirugía general, explica que el objetivo de este proyecto es contribuir a reducir la lista de espera de estas cirugías del hospital México, centro que capta pacientes del hospital La Anexión.
“La idea es aumentar la producción y ayudar a estos pacientes con esta cirugía que tiene un impacto altísimo en el tratamiento de la obesidad”, señala el doctor Morera.
La obesidad trae consigo otras comorbilidades como hipertensión, prediabetes, diabetes mellitus, y dolores en rodilla o espalda, entre otros.
“Son pacientes que requieren de un manejo multidisciplinario, con acompañamiento psicológico, nutricional y quirúrgico. Se ha demostrado que ningún procedimiento o tratamiento para la obesidad puede resolverse de forma aislada” señala el médico cirujano del hospital de Nicoya.
Para estas dos cirugías se contó con el apoyo de la doctora Erika Porras Alfaro, cirujana del hospital Max Peralta, en Cartago. Además, los pacientes cumplieron con el protocolo establecido y recibieron atención psicológica y nutricional.
“Es una cirugía por laparoscopía, donde se duerme totalmente al paciente y lo que se hace básicamente es retirar un 80% del estómago. Esto genera un efecto restrictivo y hormonal” resalta el médico.
En cuanto al equipamiento, se empleó un calibrador que se introduce por la boca del paciente, posteriormente se colocan las grapas, para lo cual el hospital La Anexión cuenta con un equipo de última tecnología para estos procedimientos.
“Las grapas que utilizamos para seccionar el estómago vienen reforzadas y se colocan con un dispositivo electrónico inteligente, el mismo dispositivo dice cuál grapa utilizar, eso reduce mucho las complicaciones, básicamente la fuga donde está la línea de grapas” explica el médico.
La cirugía en promedio tarda una hora y con solo este procedimiento más los cuidados postoperatorios, al año el paciente llega a perder un 24% del peso inicial.
“Con ese 20% de estómago que queda, lo que cambia son los hábitos alimenticios, con poca comida la persona queda llena, después de la cirugía los primeros cuatro días el paciente debe consumir solo líquidos” menciona el doctor Morera.
Con estas dos cirugías se abrió el camino y el plan es continuar con estos procedimientos una vez que se cuente con el equipo laparoscópico, cuyo proceso de compra ya está en marcha.
“Hemos enfocado mucho en aumentar la resolutividad acá en Nicoya, para que los pacientes no que tengan que viajar hasta el Hospital México con toda la logística que corresponde para ellos y sus familiares, el apoyo emocional que le pueden brindar, no es lo mismo que te operen y te quedes solo, a que te operen y al otro día tienes a tu familia acá viéndote o que te puedes ir a tu casa de una vez y dormir en tu casa” concluye el cirujano.
La meta es que una vez con que se cuente con el equipo realizar varias cirugías bariátricas por mes en los quirófanos del hospital La Anexión apoyada de una atención multidisciplinaria.
Doctor Héctor Morera Hernández, especialista cirugía general, Hospital La Anexión.

