- La confirmación de contactos con Estados Unidos abre una posible nueva etapa en la relación entre ambos países…¿Cambio de régimen?
El gobernante cubano, Miguel Díaz?Canel, confirmó este viernes que existen contactos entre representantes del gobierno de Cuba y funcionarios de Estados Unidos, justo en medio de la complicada crisis económica y energética que atraviesa la isla.
Según explicó el propio mandatario, estas conversaciones se han dado recientemente y se mantienen bajo lo que el gobierno cubano considera condiciones básicas: respeto mutuo, igualdad entre los Estados y reconocimiento de la soberanía de cada país. Díaz-Canel señaló que La Habana está dispuesta a hablar sobre temas de interés común, siempre y cuando no haya presiones políticas ni intentos de condicionar el sistema político cubano.
El gobernante también aseguró que el gobierno no está ocultando estos contactos y que informará públicamente si se producen avances. Sin embargo, evitó entrar en detalles sobre quiénes participan en las conversaciones, dónde se han realizado o si se trata de negociaciones formales o simplemente de acercamientos iniciales entre ambas partes.
Durante su intervención, Díaz-Canel también hizo referencia al momento complicado que vive el país. Cuba enfrenta desde hace meses una fuerte crisis energética, marcada por la falta de combustible, el deterioro del sistema eléctrico y la reducción en los envíos de petróleo de aliados tradicionales.
De acuerdo con el propio gobierno, la isla ha pasado semanas con reservas mínimas de diésel y fueloil, lo que ha provocado apagones prolongados en distintas provincias. Esta situación ha impactado el transporte, la producción y varios servicios básicos en el país.
El mandatario reconoció que el escenario es “muy tenso”. En algunas regiones los cortes eléctricos superan las diez horas al día, y además hay serias dificultades para garantizar combustible para hospitales, transporte público y la generación de electricidad.
En medio de este panorama, el gobierno intenta estabilizar la red energética mientras busca alternativas externas que permitan aliviar la escasez.
Díaz-Canel también dejó claro que cualquier acercamiento con Estados Unidos no significará renunciar a las posiciones históricas del gobierno cubano. En su discurso volvió a insistir en las demandas tradicionales de La Habana: el levantamiento del embargo estadounidense, la eliminación de Cuba de listas vinculadas al terrorismo y el fin de las sanciones económicas que, según el régimen, agravan la crisis interna.
Además, el mandatario señaló que estos contactos se están manejando desde la cúpula política del país, donde todavía tiene influencia el exgobernante Raúl Castro.
La confirmación de estas conversaciones llega en un momento de creciente tensión social dentro de la isla. En los últimos días se han reportado protestas, cacerolazos y manifestaciones espontáneas en barrios de La Habana y otras ciudades, impulsadas principalmente por los apagones, la escasez de alimentos y el deterioro de las condiciones de vida.
Aunque el gobierno cubano insiste en que mantiene el control de la situación, varios analistas consideran que la combinación de crisis energética, inflación y malestar social coloca a Cuba en uno de los momentos más delicados de las últimas décadas.
En ese contexto, la confirmación de contactos con Estados Unidos abre una posible nueva etapa en la relación entre ambos países. Por ahora, sin embargo, se trata solo de acercamientos iniciales y todavía no está claro hasta dónde podrían avanzar estas conversaciones.

