- Análisis evidencia impacto mayor al estimado inicialmente, con implicaciones económicas, ambientales y sociales de alto alcance para el país.
El Colegio de Geólogos de Costa Rica (CGCR) en el marco de su labor técnica y de asesoría en temas vinculados a la geología, el ambiente y el desarrollo territorial y tras una visita en la zona de Crucitas y Conchudita, realizó un análisis de estado de la situación en un área de impacto que podría alcanzar hasta las 10.000 hectáreas, evidenciando una expansión considerable de la zona intervenida, a estimaciones realizadas años atrás.
Dimensión económica
La zona de Crucitas se caracteriza por su alto potencial de oro, estimado en aproximadamente 2 millones de onzas en Crucitas y en Conchudita, con un potencial regional cercano a 5 millones de onzas.
Bajo escenarios de precios internacionales proyectados al día de hoy, -de hasta $5.000 por onza- el valor del recurso podría alcanzar aproximadamente $10.000 millones en la zona de Crucitas y Conchuditas, lo que refleja un monto considerable de recursos frescos para el país.
Sin embargo, la predominancia de explotación ilegal, principalmente mediante el uso de mercurio y cianuro de sodio, ha limitado el aprovechamiento eficiente del recurso hasta en un 50% en el caso del uso de mercurio. Estas prácticas generan pérdidas estimadas para el país de entre $1.500 millones y $2.000 millones desde el año 2017.
Dimensión ambiental
El impacto ambiental asociado a la actividad en la zona es significativo, contaminación por mercurio y cianuro de sodio, con una estimación de más de 200 toneladas de mercurio utilizadas desde el 2017 a la fecha.
Asimismo, y según declaraciones de miembros de la Fuerza Pública en la zona, se han identificado la presencia de aproximadamente 300 piletas con cianuro de sodio en la zona de Conchudita, principalmente en la margen izquierda del río San Juan, las cuales constituyen fuentes directas de contaminación.
Estudios realizados por la UNA (2018) y Gazel et al (2018) evidencian la presencia de mercurio en agua, sedimentos, flora y fauna, lo que confirma la afectación de los ecosistemas, en especial por las excavaciones profundas que favorecen la infiltración de contaminantes hacia el subsuelo. A esto se suman procesos de deforestación, erosión activa, acumulación de residuos sólidos y el uso de explosivos, que intensifican el deterioro ambiental.
Dimensión social
Desde el punto de vista social, la situación refleja un impacto creciente en la dinámica territorial y comunitaria. La Fuerza Pública y los testimonios de los vecinos y líderes comunales, señalan un aumento del crimen organizado e intimidación a nivel local.
En el ámbito económico local, se identifica incluso una sustitución del colón por el córdoba nicaraguense, moneda en ciertas dinámicas comerciales, reflejando cambios en la estructura socioeconómica de la zona.
Dicho todo lo anterior, el CGCR considera importante establecer una línea base actualizada de carácter técnico, económico y ambiental, así como fortalecer la articulación institucional, con el fin de garantizar una gestión efectiva del territorio y prevenir la intensificación de los impactos identificados.
El CGCR considera urgente la aprobación del Proyecto de Ley N.° 24.717 siempre y cuando se formule una correcta regalmentación de esta ley y advirte la falta de acciones oportunas podría derivar en consecuencias de mayor gravedad para el país.
La institución reitera su compromiso con el análisis técnico, la protección del ambiente y el desarrollo sostenible, poniendo a disposición de las autoridades y la ciudadanía su conocimiento especializado para la toma de decisiones informadas.

