¿A qué altura colgar un cuadro?

Esta es una pregunta muy frecuente que se hacen los dueños de obras bidimensionales a la hora de ubicarlas en el espacio para el cual las adquirieron, pero que muchas veces no pasa de un pensamiento y de una consulta a las personas que se encuentran en el lugar en el momento de colocar el clavo en la pared.

La altura puede opacar o resaltar la obra y el mensaje que esta transmite, por eso es importante tomar en cuenta algunos factores básicos a la hora de ubicarla en el lugar en el que se va a disfrutar por un largo tiempo.

Las reglas estandarizadas dicen que el centro de la altura del cuadro debe estar a la altura de los ojos del espectador, esto es aproximadamente entre 140 y 150 cm del piso hacia arriba, aunque esto funciona bastante bien para la mayoría de las obras, hay excepciones como en todas las reglas, sobre todo si la obra va expuesta sobre un sofá, una mesa pegada a la pared, una silla o algún otro objeto decorativo, en ese caso debe buscarse siempre que el espacio que queda arriba y debajo de la obra haga respirar la obra, con respirar nos referimos a que el espacio libre permita apreciar la obra desde la distancia sin objetos pegados a ella. Una distancia mínima para ese espacio libre, podría ser a partir de 25 cm, pero esto depende mucho del tamaño de la obra y de los objetos que estén cerca, de la decoración del lugar y definitivamente del gusto del dueño de la obra, que al final es el que la va a apreciar con mayor frecuencia.

En el caso de dípticos y trípticos aplica la misma regla que acabamos de mencionar, con el adicional de la distancia entre las dos o tres partes de la obra, en este caso, generalmente el artista da las recomendaciones de la distancia que debe existir entre ellas a la hora del montaje. Podríamos casi asegurar que la mejor recomendación para las distancias superiores e inferiores no deben ser menores al doble del espacio entre las obras. Si es un díptico y entre las dos partes hay un espacio de 25 centímetros, la distancia hacia arriba y hacia abajo no debería ser inferior a 50 cm por lado.

En el caso de que se realice una composición de varias obras con diferentes formatos y tamaños, hay que tener en cuenta que todas van a competir entre todas y que podrán resaltar las de mayor tamaño, las que tengan colores más vivos o diferentes al resto de obras. La distancia mínima recomendada entre múltiples cuadros que forman parte de una composición es de 6 cm a 8 cm.

El tamaño de la obra tiene el mayor peso a la hora de decidir la altura para colgarla, si son pequeñas no deben ir en una pared muy grande porque perderían impacto e importancia, y se podría percibir como si algo faltase en la pared. Por otro lado, una obra muy grande que llegue a los bordes de la pared en la que se coloca, podría dar la sensación de que faltó espacio para ella o que no se tenía una pared adecuada para colocarla. En el caso de obras muy grandes, se recomienda colocarlas en paredes libres de objetos u otras distracciones, en algunos podrían casi llegar al techo y al piso, pero siempre tomando en cuenta que se recomienda por lo menos 25 cm libres arriba y 25 cm libres abajo.

Existen otros casos no mencionados en este texto para los cuales se puede tener presentes las reglas estandarizadas del primer párrafo, pero hay algo que no se puede esconder ni opacar, es el gusto del dueño de la obra que generalmente va de la mano con el resto de la decoración del espacio definido para exhibirla.

Cuando no se sabe o se tienen dudas sobre este tema, lo mejor es contactar al artista, si no es posible se puede contactar a una persona experta en decoración o un galerista, para que de esa forma se obtenga la mejor visualización de la obra adquirida y así sacarle mejor provecho a la inversión realizada.

Heriberto Gomes

[email protected]